La cámara oscura es el dispositivo formador de la imagen, mientras que la película fotográfica o el sensor electrónico se encargan de captarla. El almacenamiento de las imágenes capturadas depende del tipo de cámara, quedando guardadas en la misma película si se trata de máquinas clásicas, o en algún dispositivo de memoria en las digitales. En este último caso, la imagen resultante se almacena electrónicamente como información digital, pudiendo ser visualizada en una pantalla o reproducida en papel o en película.

Para realizar una toma, el fotógrafo configura previamente la cámara y la lente con el fin de ajustar la calidad de la imagen lumínica a ser proyectada sobre el material fotosensible. Al dispararse el obturador, dicho material es finalmente expuesto, provocando en él alteraciones químicas o físicas que constituyen una "imagen latente", aún no visible pero presente en su estructura interna. Tras un proceso adecuado, esta información se convierte en una imagen utilizable. En las cámaras clásicas el material sensible es una película o placa fotográfica; mientras que las digitales utilizan dispositivos electrónicos sensibles a la luz, que pueden estar basados en tecnología CCD o en CMOS.
La cámara de cine es un tipo especial de cámara fotográfica que toma una secuencia rápida de fotografías en tiras de película. Cuando se reproducen a una determinada velocidad los ojos y el cerebro de una persona unen la secuencia de imágenes separadas y se crea la sensación de movimiento.
En todas las cámaras, excepto en algunas especializadas, el proceso de obtención de una exposición correcta se produce a través del ajuste de una serie de controles con los que se trata que la fotografía sea clara, nítida y bien iluminada. Los controles habituales que se incluyen son los siguientes:
| Control | Descripción |
|---|---|
| Enfoque | El ajuste que sitúa el punto más nítido de la imagen donde se desee. En las cámaras modernas, existirán puntos de autoenfoque sobre los que el sistema de autoenfoque de la cámara tratará de enfocar. |
| Apertura | El ajuste del diafragma de la lente, medible mediante el número f, el cual controla la cantidad de luz que pasa a través del objetivo. La apertura tiene efecto en dos elementos: la profundidad de campo y la difracción: cuánto más alto sea el número f, más pequeña será la apertura, menor la cantidad de luz que entre por el objetivo, mayor la profundidad de campo y también mayor el efecto difuminador de la difracción. La longitud focal dividida por el número f es lo que da el diámetro efectivo de la apertura. |
| Velocidad de obturación | El ajuste del lapso durante el cual el captor o la película es expuesto a la luz en cada toma. Las velocidades de disparo rápidas, o sea los tiempos de exposición cortos, decrementan tanto la cantidad de luz como la posibilidad de trepidación, debida al pulso, cuando se usa la cámara sin trípode. |
| Balance de blancos | En equipos digitales, la compensación electrónica de la temperatura de color asociada a unas determinadas condiciones lumínicas, asegurándose que la luz blanca es registrada como tal en el captor de imagen y, por lo tanto, los colores en la imagen parecerán naturales. En las cámaras de carrete, esta función se ejerce mediante la elección de determinados tipos de película fotográfica o con filtros correctores de color. Además de usar el balance de blancos para registrar la coloración natural de la imagen, los fotógrafos la pueden emplear con fines estéticos, por ejemplo, para obtener temperaturas de color más cálidas. |
| Medición | Cálculo de la exposición, de tal forma que tanto las luces altas como las sombras estén expuestas según las intenciones del fotógrafo. Antes de haber exposición automática en las cámaras, ésta era calculada mediante el uso de un dispositivo medidor de luz llamado exposímetro o mediante el conocimiento y la experiencia del fotógrafo a la hora de tomar las medidas. Para convertir una determinada cantidad de luz en un determinado tiempo de exposición y apertura usables, el medidor necesita que es ajuste la sensibilidad ASA de la película o ISO del captor a la luz. |
| Escala de sensibilidad fotográficaASA/DIN/ISO del captor. | Tradicionalmente ha sido usada para indicar a la cámara la velocidad ASA/DIN de la película utilizada en cámaras de película. Hoy en día las velocidades ISO son empleadas en las cámaras modernas para indicar la ganancia de luz del sistema en formato numérico y para controlar el sistema de exposición automático. Cuanto mayor sea el número ISO, mayor será la sensibilidad de la película o del captor a la luz, mientras que con un número ISO menor, la película es menos sensible a la luz. Con una correcta combinación de velocidad ISO, apertura, y velocidad de disparo se consigue una imagen que no es ni demasiado oscura ni demasiado clara, y por lo tanto 'correctamente expuesta'. |
Otros elementos también pueden tener un efecto pronunciado sobre la calidad o la estética de una fotografía; entre ellos los siguientes:
Longitud focal y tipo de objetivo (Teleobjetivo u objetivo "largo", Objetivo macro, gran angular, ojo de pez, u objetivo zoom)
Filtros fotográficos, se sitúan entre el sujeto a fotografiar y el captor, pudiendo situarse por delante o detrás del objetivo.
sensibilidad del medio a la intensidad de la luz y longitud de onda de cada color.
La naturaleza del captor de luz; por ejemplo, su resolución medida en pixeles o granos de haluro de plata.
aplicaciones científicas
La fotografía ha fascinado a muchos científicos, que han aprovechado su capacidad para registrar con precisión todo tipo de circunstancias y estudios. Por ejemplo, durante las investigaciones dedicadas a la locomoción humana y animal, de Eadweard Muybridge (1887).
La fotografía ha constituido desde sus inicios un medio de gran utilidad en la investigación científica. Gracias a su utilización a nivel científico se tiene la posibilidad de registrar fenómenos que no pueden ser observados directamente, como por ejemplo, aquellos que se desarrollan en tiempos muy breves (fotografía ultrarrápida), o extremadamente lentos (fotografía de baja velocidad), aquellos que se producen a escala microscópica, aquellos que afectan a regiones muy vastas de la Tierra o del Espacio (fotografía aérea, orbital, astronómica), aquellos ligados a radiaciones no visibles al ojo humano, o en situaciones en las que no puede estar físicamente el ser humano, etc.
La fotografía científica también tiene un importante componente educativo, enfocado a la comunicación y divulgación científica. A través de determinadas iniciativas de divulgación científica que usan la fotografía como componente principal, se puede dar a conocer de una forma mucho más visual al público general en determinados aspectos de la ciencia y del respeto por el medio ambiente.17
Entre las más importantes especializaciones de la fotografía en el campo científico destacan la fotografía ultrarrápida y estroboscópica, la fotografía estereoscópica, la fotografía infrarroja y ultravioleta, la fotografía aérea y orbital, o la fotografía astronómica.
Fotografía estereoscópica
La fotografía reproduce los objetos sobre una superficie plana y la ilusión de la profundidad es lograda exclusivamente gracias a la perspectiva y al claro-oscuro. Sin embargo, resulta posible reproducir el efecto de la visión binocular observando separadamente con nuestros ojos dos imágenes tomadas desde puntos de vista a distancia pupilar, o mayor. El procedimiento está basado en colocar en el mismo plano y continúas dos fotografías del mismo objeto, desde ángulos distintos, en la primera fotografía se aprecia un detalle ligeramente angulado hacia la izquierda del objeto, y en la segunda fotografía se aprecia un detalle desde el lado derecho. Las dos imágenes proyectadas sobre dos planos (por ejemplo, P1 y P2) paralelos y situados continuamente son vistas por nuestros ojos como una sola imagen; los ejes ópticos son paralelos y no hay un ángulo de convergencia.18
Las primeras imágenes estereoscópicas de la historia de la fotografía son unos daguerrotipos del año 1842.
La fotografía estereoscópica estuvo muy de moda en varias décadas del siglo XIX. Muchos fotógrafos realizaban vistas estereoscópicas utilizando cámaras especiales de dos objetivos, o bien con cámaras de un objetivo desplazable lateralmente. Autores clásicos, como J. Laurent, tomaban sistemáticamente vistas estereoscópicas, además de las normales. El Ministerio de Cultura de España conserva, en el Archivo Ruiz Vernacci, cerca de 1000 placas estereoscópicas de Laurent, del procedimiento de vidrio al colodión húmedo, en el formato 13 x 18 centímetros, con vistas de España fechables entre los años 1857 y 1880, y de Portugal del año 1869.19 Además se conservan otras 11.000 placas de vidrio de formatos mayores, realizadas tanto por Laurent como por sus colaboradores.
La imagen estereoscópica también es utilizada para fines cartográficos
Fotografía con luz infrarroja y ultravioleta
Las películas normales son sensibles a la luz ultravioleta. Uno de los métodos para realizar este tipo de fotografía consiste en utilizar una fuente de luz ultravioleta para iluminar al objeto, de forma que el objetivo de la cámara esté provisto de un filtro que permita únicamente el paso de esta luz. Otro método se sirve de la fluorescencia causada por la luz ultravioleta. El filtro del que está provista la cámara absorbe la luz ultravioleta y permite el paso de la fluorescente. Una importante aplicación de este tipo de fotografía es el estudio de documentos falsificados, ya que la luz ultravioleta detecta los rastros de escritura borrada. Éste tipo de fotografía permite obtener imágenes imposibles de ser captadas por la vista del hombre.
Los plásticos y otros productos químicos que reaccionan a la luz ultravioleta sustituyen a la emulsión de haluros de plata de las películas normales en diversos procesos, para producir imágenes fotográficas con la gama ultravioleta del espectro.
En uno de estos procesos, la superficie de sustancias plásticas expuestas a los rayos ultravioleta se endurece en proporción directa a la exposición, y la eliminación de las zonas no endurecidas hace surgir una imagen fotográfica.
En otros procesos se coloca una fina película de productos químicos entre las hojas de plástico. Estos productos químicos emiten burbujas de gas en cantidades proporcionales a la exposición recibida en la zona cuando se les expone a los rayos ultravioletas. Las burbujas crecen y se hacen visibles con la aplicación de calor en las hojas, creando así una transparencia en la que las burbujas de gas forman la imagen.
Otro tipo de plástico, al ser calentado, reacciona químicamente con las burbujas de gas, de modo que se obtiene en las hojas de plástico una imagen positiva con manchas. La película fotocromática, creada por la National Cash Register Company, utiliza un tinte sensible a la luz ultravioleta. Se pueden obtener enormes ampliaciones, ya que este tinte no posee estructura granular. Por ejemplo, se pueden conseguir ampliaciones de una película que contenga un libro entero en un espacio del tamaño de un sello o estampilla de correos.
Fotografía aérea y fotografía orbital
La fotografía aérea supone un análisis de la superficie terrestre mediante el empleo de máquinas fotográficas instaladas a bordo de diversos medios aéreos. Encuentra aplicaciones en el campo de la investigación arqueológica o geológica, así como en agricultura para recabar información sobre la naturaleza de los terrenos y la extensión de los cultivos, o en el campo militar para obtener información sobre objetivos estratégicos. En arqueología se utiliza como método de prospección del subsuelo para descubrir estructuras en el subsuelo sin necesidad de excavar.
Desde el comienzo del siglo XXI, la fotografía aérea desde aviones y helicópteros no tripulados (drones) vive un crecimiento notorio. Estos drones están generalmente equipados de herramientas de navegación (GPS, giroscopio, etc.). Sin embargo, son pocos los países que han establecido normas específicas para regular el vuelo de estas naves: el comportamiento de las autoridades frente al vuelo de drones varía en cada nación.
La fotografía orbital permite la obtención de imágenes de altura muy superior a aquellas propias de la fotografía aérea, de la cual constituye una extensión, mediante aparatos fotográficos situados sobre vehículos espaciales o satélites en órbita en torno a la Tierra. Entre sus varias aplicaciones cabe señalar los estudios meteorológicos, la investigación sobre la contaminación de los mares o sobre los recursos naturales, etc.
Fotografía subacuática
A pesar de que la fotografía subacuática es una modalidad muy practicada en el buceo deportivo, e incluso una especialidad competitiva de la Federación Española de Actividades Subacuáticas (FEDAS), se trata de una especialidad fotográfica muy utilizada por diferentes ciencias entre las que cabe mencionar: arqueología subacuática, biología marina o de aguas continentales, ecología u oceanografía. Tres son las dificultades fotográficas que plantea el medio subacuático a los fotógrafos: la alta presión del medio que hace que los equipos fotográficos deban ser no solo totalmente estancos sino resistentes a la presión, o bien protegidos en el interior de cajas estancas especiales; la falta de luz del entorno subacuático y el efecto de filtrado selectivo de los colores en la columna de agua, lo que hace que habitualmente se deban emplear complejos equipos de flash para restaurar la coloración original de los sujetos fotografiados; y la difracción del agua que hace que los objetivos fotográficos aumenten su longitud focal con respecto a la que tienen en la fotografía subaérea.
Macrofotografía
La macrofotografía (del griego makros, grande) es la rama de la fotografía en la que el sujeto fotografiado resulta “más grande” de lo habitual en la fotografía; por ejemplo si el tamaño de una hormiga, abeja o cualquier insecto en la fotografía es igual o más grande que su tamaño en la vida real, ésa es una fotografía Macro. El principal objetivo de este tipo de fotografía es hacer visibles escenas, sujetos y objetos que cotidianamente pasan desapercibidos. Otros usos más objetivos son el de la investigación biológica, que es un campo que le debe mucho a la fotografía Macro, pues ésta ha permitido documentar muchos estudios relacionados con muchas especies animales y vegetales.
También gracias a la Macrofotografía es posible contemplar y disfrutar de algunas joyas u objetos valiosos cuyo tamaño muy reducido normalmente impide que sean apreciados en todo su detalle. Para la Macrofotografía es posible iniciar con una cámara compacta en la herramienta MACRO que usualmente está identificada por la imagen en negro de un tulipan, aunque sí se desea profundizar si necesitamos un equipo especial, ya sea éste un objetivo o una serie de tubos de extensión o lentes de aproximación. Otra forma de hacerlo es utilizar el objetivo de la cámara invertido, únicamente nos queda el foco que lo conseguiremos acercándonos o alejándonos del objeto a fotografiar. Para utilizar este método se precisa de un anillo adaptador que tiene el propio fabricante de la cámara. Con este sistema perdemos los automatismos utilizados en las cámaras actuales, tanto en diafragma como en enfoque.
Así en general la recomendación sería buscar algún objetivo de distancia focal de entre los 50 y los 90mm, que lleve la palabra “Macro” en la descripción, y preferiblemente que tenga una apertura de diafragma lo más grande posible (valor f/ bajo), algo así alrededor de los f/2.8 puede ser una opción idónea.
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